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Garantía de reposición en selección: qué pasa si la persona contratada se marcha

Mimmic Talent

Una barra coral sostenida por una pieza curva azul marino, como una red de seguridad.

Tu nuevo Product Owner lleva diez semanas en la empresa. Todo parecía ir bien hasta que un viernes pide hablar contigo: su antigua empresa le ha hecho una propuesta que no puede rechazar y se va. Después de la sorpresa llega la pregunta práctica: “¿Y ahora qué pasa con lo que pagamos a la empresa de selección?”.

Para esto existe la garantía de reposición. Es una de las cláusulas más importantes de cualquier contrato con un headhunter y, a la vez, una de las que menos se leen antes de firmar. Merece la pena entenderla bien, porque no todas las garantías protegen lo mismo.

Qué es exactamente

La garantía de reposición es el compromiso que asume la empresa de selección si la persona contratada sale de tu empresa durante un periodo concreto tras su incorporación. Lo más habitual es que ese compromiso consista en buscar un sustituto sin cobrar nuevos honorarios. Algunos proveedores ofrecen, en lugar de eso o como alternativa, devolver una parte de lo que pagaste.

Su lógica es sencilla. Si la persona se va muy pronto, algo no se evaluó bien o no se contó bien, y es razonable que quien llevó la búsqueda comparta ese riesgo.

Qué salidas suele cubrir

En la mayoría de contratos, la garantía se activa en dos casos. El primero, cuando la persona decide irse por su cuenta, ya sea por una contraoferta, por otra propuesta o porque el puesto no era lo que esperaba. El segundo, cuando la empresa decide prescindir de ella porque no está rindiendo o no encaja con el equipo, muchas veces durante el periodo de prueba.

Lo que suele quedar fuera son las salidas que no tienen que ver con la selección. Por ejemplo, un despido por reestructuración o por causas económicas de tu empresa, un cambio importante de funciones, de responsable o de condiciones respecto a lo que se ofreció, o que no se cumpla lo pactado con el candidato, como un salario o un modelo de teletrabajo que luego cambia. Tiene sentido: si el puesto que se le ofreció ya no existe tal como se le contó, la empresa de selección no puede responder por ello.

Cuándo empieza a contar

Este detalle parece menor y no lo es. La garantía puede empezar el día en que el candidato firma la oferta o el día en que se incorpora. Entre las dos fechas pueden pasar uno o dos meses si la persona tiene un preaviso largo. Si la garantía es de tres meses y empieza con la firma, una buena parte del plazo puede consumirse antes de que la persona haya pisado la oficina.

Lo razonable es que cuente desde la incorporación. Y conviene que el contrato diga también qué pasa si el candidato acepta la oferta y luego no llega a incorporarse, porque es otro escenario que se da más de lo que parece, sobre todo cuando su empresa actual le hace una contraoferta durante el preaviso. Sobre eso hablamos en nuestro artículo sobre contraofertas.

Cuánto dura

No hay una duración estándar. Lo habitual es que se mida en meses y que crezca con el nivel del puesto, porque en un directivo los resultados tardan más en verse que en un especialista. En Mimmic Talent trabajamos con garantías de entre 3 y 6 meses, según el perfil y el tipo de búsqueda.

Una referencia útil es compararla con el periodo de prueba. En España, el Estatuto de los Trabajadores fija un máximo de seis meses para técnicos titulados y de dos meses para el resto de trabajadores (tres en empresas de menos de veinticinco personas), salvo que el convenio colectivo diga otra cosa. Si la garantía cubre al menos el periodo de prueba, tienes margen para evaluar con calma sin asumir todo el riesgo. Revisa con tu asesoría qué periodo aplica en cada caso.

Repetir la búsqueda o devolver los honorarios

Son dos formas de garantía muy distintas, y conviene saber cuál te están ofreciendo.

La reposición significa que la empresa de selección vuelve a buscar a alguien para el mismo puesto sin cobrarte nuevos honorarios. Su gran ventaja es que no empieza de cero: ya conoce el mercado, a los candidatos que quedaron en la recámara y lo que falló en la primera contratación. A menudo la segunda búsqueda es más rápida. Su límite es que solo te sirve si sigues necesitando ese puesto.

La devolución significa que recuperas una parte de los honorarios, muchas veces de forma proporcional al tiempo que la persona estuvo en la empresa. Es más útil si el puesto desaparece o si prefieres cubrirlo por otra vía. A cambio, suele ser menos generosa de lo que parece, porque el reembolso disminuye cuanto más tarde se produce la salida.

Algunos proveedores ofrecen solo una opción y otros dejan elegir según el caso. Lo importante es que esté escrito.

La letra pequeña que vale la pena leer

Antes de firmar, revisa estas cuatro cosas en el contrato:

  • El plazo para avisar. Muchas garantías exigen comunicar la salida en un número de días. Si te despistas, puedes perderla.
  • Los pagos al día. Es frecuente que la garantía solo aplique si las facturas se pagaron en plazo.
  • Para qué puesto vale la reposición. Si quieres sustituir al Product Owner por un Product Manager con otro salario, ¿sigue cubierto? Mejor saberlo antes.
  • Cuántas veces se aplica. Lo normal es una reposición por búsqueda. Si la segunda persona también sale pronto, conviene saber qué dice el contrato.

Lo que ninguna garantía arregla

Una garantía te protege del coste económico de una salida temprana, pero no del resto: el tiempo del equipo, el proyecto que se retrasa y el desgaste de volver a empezar. La mejor garantía sigue siendo una buena búsqueda y una buena incorporación. Muchas salidas en los primeros meses tienen más que ver con cómo se recibió a la persona que con cómo se la eligió, y por eso dedicamos un artículo a los primeros 90 días de un nuevo fichaje.

Un último consejo: cuando compares propuestas, no te quedes con cuántos meses dura la garantía. Pide que te expliquen, con un caso concreto, qué pasaría si la persona contratada se fuera en el segundo mes. La respuesta te dirá mucho de cómo trabaja ese proveedor cuando las cosas no salen bien.

Si quieres saber cómo aplicamos la garantía en una búsqueda como la tuya, escríbenos y te lo contamos por escrito.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la garantía de reposición en un proceso de selección?

Es el compromiso de la empresa de selección de buscar un sustituto sin coste adicional, o de devolver parte de los honorarios, si la persona contratada deja la empresa durante un periodo determinado después de su incorporación.

¿Cuánto dura la garantía de un headhunter?

Lo habitual es que dure unos meses y que se ajuste al nivel del puesto. En Mimmic Talent, por ejemplo, trabajamos con garantías de entre 3 y 6 meses según el perfil.

¿La garantía cubre cualquier tipo de salida?

Normalmente cubre la salida voluntaria de la persona y el despido por motivos de desempeño o de encaje. Suele excluir las salidas por reestructuración o causas económicas de la empresa, o los cambios importantes en el puesto o en las condiciones ofrecidas. Cada contrato lo define a su manera, así que hay que leerlo.

¿Es mejor una garantía de reposición o la devolución de los honorarios?

Depende de si sigues necesitando el puesto. Si lo necesitas, repetir la búsqueda sin coste suele ser más útil, porque aprovecha todo el trabajo de mercado hecho. Si el puesto desaparece, una devolución tiene más sentido. Algunas empresas de selección ofrecen una u otra según el caso.

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